Sí. Las personas extranjeras, residentes o no, pueden adquirir propiedades en Ecuador. Antes de comprar, es importante verificar la situación legal del inmueble, sus gravámenes y posibles restricciones territoriales o ambientales.

Además, una propiedad inscrita con un valor mínimo de 100 salarios básicos unificados - USD 48.200 en 2026 - puede permitir solicitar una visa de inversionista, siempre que se cumplan los demás requisitos legales.


Es un documento emitido por el Registro de la Propiedad que confirma si el inmueble tiene hipotecas, embargos, prohibiciones de venta u otras cargas legales pendientes.

Es un paso obligatorio antes de cualquier compra: sin este certificado no se puede confirmar que la propiedad esté realmente libre para transferirse, y comprar sin verificarlo es uno de los riesgos más comunes en transacciones inmobiliarias en Ecuador.
El tiempo depende en gran parte del acuerdo alcanzado entre las partes al momento de firmar la promesa de compraventa.
Desde ese acuerdo hasta el registro final de la escritura, el proceso completo suele tomar entre 30 y 90 días, dependiendo de la complejidad del caso y del cantón donde se ubique la propiedad.

En Mindo, al ser una zona con alta demanda y trámites municipales que pueden tomar más tiempo de lo esperado, recomendamos iniciar el proceso legal cuanto antes para evitar demoras en el cierre.

No se debe proceder con la compra hasta regularizar la situación legal de la propiedad, ya sea mediante actualización de escrituras, prescripción adquisitiva de dominio, o titulación municipal, según el caso.
Es un proceso que puede tomar tiempo adicional, por lo que recomendamos hacerlo antes de comprometer un pago o firmar cualquier documento preliminar.
El precio de las propiedades en Mindo ha subido considerablemente en los últimos años debido a la alta demanda turística, sin que exista una regulación de mercado que estandarice los avalúos.

 Por eso es fundamental contar con asesoría legal independiente que verifique tanto el valor catastral oficial como la situación jurídica de la propiedad, evitando pagar por encima del valor real o adquirir un inmueble con problemas legales no visibles a simple vista.
El fideicomiso inmobiliario es un contrato mediante el cual determinados bienes, recursos o derechos se transfieren temporalmente a un patrimonio autónomo, administrado por una sociedad fiduciaria autorizada, para desarrollar y cumplir una finalidad inmobiliaria específica. Puede utilizarse para administrar proyectos de construcción, controlar el destino de los recursos y establecer las condiciones para la transferencia de los inmuebles a los beneficiarios.

Al mantener un patrimonio separado y reglas previamente definidas, brinda mayor organización, control y seguridad jurídica a las partes, sin eliminar todos los riesgos. En nuestra firma te asesoramos para revisar, estructurar o participar en un fideicomiso conforme a nuestra legislación.

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