Estudio Jurídico Integral Mindo
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13 Apr
Fideicomiso mercantil en Ecuador: nuda propiedad, usufructo y comodato precario en el uso de los bienes

El fideicomiso mercantil es una figura jurídica sofisticada que, bien utilizada, permite estructurar negocios, proteger patrimonio y garantizar obligaciones. Sin embargo, una de las inquietudes más frecuentes en la práctica es entender qué ocurre con el uso de los bienes una vez que estos han sido transferidos al fideicomiso.

¿Se pierde el control? ¿Se puede seguir utilizando el bien? ¿Qué alternativas existen? 
Este análisis busca responder a estas preguntas desde una perspectiva clara, sin perder el sustento jurídico

El fideicomiso como titular del dominio

Cuando se constituye un fideicomiso mercantil en Ecuador, se produce una transferencia de bienes a un patrimonio autónomo, distinto del constituyente, del fiduciario y del beneficiario. Esto implica que:

  • El fideicomiso adquiere la titularidad jurídica de los bienes
  • Se configura como un sujeto con derechos y obligaciones propios
  • El fiduciario actúa únicamente como su representante legal

En términos prácticos, el bien deja de pertenecer directamente a la persona que lo aportó, pero pasa a una estructura jurídica diseñada para cumplir una finalidad específica

¿Es posible usar el bien dentro del fideicomiso?

La respuesta es sí. El hecho de que el fideicomiso sea el titular del dominio no impide que el uso y disfrute del bien pueda ser atribuido a otra persona. Para ello, el derecho ofrece herramientas que permiten separar las facultades del dominio.

La nuda propiedad y el usufructo: una división funcional del dominio

El derecho de propiedad comprende tres facultades: usar, gozar y disponer. Estas pueden separarse.

  • La nuda propiedad implica la titularidad jurídica del bien
  • El usufructo permite el uso y disfrute del mismo

En el contexto del fideicomiso:

  • El patrimonio autónomo conserva la nuda propiedad
  • El constituyente, beneficiario o un tercero puede ejercer el usufructo

Esto resulta especialmente útil en escenarios como:

  • Fideicomisos de garantía, donde el bien respalda una obligación pero sigue siendo utilizado por su aportante
  • Proyectos inmobiliarios, donde se requiere mantener el control del activo mientras se desarrolla o explota
  • Planificación patrimonial, permitiendo organizar el uso de los bienes sin perder estructura jurídica

Esta figura no altera la esencia del derecho de propiedad, sino que distribuye sus facultades de manera estratégica.

El comodato precario: uso sin transferencia de derechos

Además del usufructo, existe otra herramienta práctica: el comodato precario.Se trata de un préstamo gratuito del bien, sin plazo determinado, que permite al propietario exigir su restitución en cualquier momento.Dentro del fideicomiso, esto permite:

  • Mantener el dominio en el patrimonio autónomo
  • Otorgar el uso del bien de forma flexible
  • Evitar relaciones arrendaticias

En la práctica, es muy utilizado en:

  • Fideicomisos inmobiliarios, especialmente durante la fase de construcción
  • Fideicomisos de garantía, cuando se desea permitir el uso del bien mientras cumple su función de respaldo

El comodatario, eso sí, tiene la obligación de conservar el bien y responder por daños que excedan el desgaste normal.

La importancia de una correcta estructuración contractual

Aunque estas figuras son plenamente viables, su aplicación dentro de un fideicomiso exige una redacción clara y coherente del contrato.Es fundamental que se definan aspectos como:

  • Condiciones de uso del bien
  • Responsabilidades del usuario
  • Plazos o mecanismos de restitución
  • Causales de terminación

El fiduciario no actúa como propietario en beneficio propio, sino como administrador de un patrimonio afectado a una finalidad. Por ello, toda decisión sobre el bien debe responder a esa finalidad.

Reflexión final

El fideicomiso mercantil no debe entenderse como una figura rígida que priva al constituyente del uso de sus bienes. Por el contrario, es una herramienta flexible que permite:

  • Separar la titularidad del uso
  • Proteger el patrimonio
  • Mantener control jurídico sobre los activos
  • Adaptarse a distintas necesidades económicas y familiares

El verdadero valor del fideicomiso está en su correcta estructuración. Un diseño adecuado permite aprovechar al máximo sus ventajas sin comprometer la seguridad jurídica.

Si necesitas orientación sobre un caso específico, contáctanos al (+593) 963 526 447 o enviar un correo electrónico


La información proporcionada es de carácter general. Para casos específicos, siempre es recomendable contar con asesoría legal personalizada. En el Estudio Jurídico de Mindo estaremos encantados de acompañarte en la estructuración de este tipo de figuras.